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POWER BREATHE Y CICLISMO
LOS EFECTOS DEL ENTRENAMIENTO DE LOS MUSCULOS DE LA
RESPIRACION CONSTATADOS EN CICLISTAS PROFESIONALES EN PERIODO DE
ENTRENAMIENTO INTENSIVO.(Estudio realizado por L. Romer, A. McConnell, D. Jones)
Escuela de Ciencias del Deporte y del Ejercicio Físico, Universidad de Birmingham, UK
Es indudable que existe un interés considerable en practicar
regularmente un entrenamiento de los músculos específicos de la
respiración con el fin de aumentar el rendimiento en el ejercicio
físico. En el pasado, algunos estudios han omitido el efecto producido
en la salud del individuo (ver sobre todo Boutellier, 1998): en
revancha, estudios más recientes han explicado cuáles son las mejoras
significativas que se han constatado (por ejemplo Spengler et al., 1999
o Volianitis et al., cuyos estudios han aparecido en diversas
publicaciones). Dadas estas divergencias en el punto de vista, nos
hemos puesto por objetivo el evaluar los efectos producidos por el
entrenamiento de los músculos de la respiración sobre varios ciclistas
profesionales durante esfuerzos de resistencia prolongados, y esto
utilizando elementos de medida justos y fiables.

Utilizando un doble proceso -el primero bajo control real y el segundo
siendo en realidad un placebo- hemos pedido a 16 ciclistas de sexo
masculino (media ± VO2max 64 ± 2 ml.kg -1 .min -1) que se dividieran en
dos grupos al azar: ellos ignoraban que un grupo estaba bajo control
experimental para el entrenamiento de los músculos específicos de la
respiración, mientras que el otro efectuaba un ejercicio de control
"placebo". Se evalúan así la función pulmonar, la función del músculo
más dinámico que interviene en la respiración (por ejemplo en una
fuerte inspiración por la boca, la velocidad de inspiración, la
potencia de la expiración) y las reacciones fisiológicas y sensoriales
durante el esfuerzo máximo en ciclismo. En diversas ocasiones, el
período de entrenamiento mediante simulación (20 y 40 km) fue
cuantificado como el tiempo necesario para efectuar una cantidad de
trabajo preestablecida basada en la potencia máxima de soplo en la
espiración obtenido durante un ejercicio de esfuerzo creciente
(Jeukendrup et al.,1996). Tras la realización de estas primeras
mediciones, el grupo experimental para el entrenamiento de los músculos
específicos de la respiración se esforzó en realizar 30 respiraciones
dinámicas 2 veces al día durante seis semanas con una presión hasta el
límite máximo posible de la expiración que podía ser soportada por los
músculos de la respiración. En cuanto al grupo sometido al placebo, no
efectuó más que 60 respiraciones cortas y lentas una vez al día,
durante seis semanas, con una presión equivalente al 25% del máximo
posible de la expiración que puede ser soportado por los músculos de la
respiración, en un proceso reconocido por obtener cambios mínimos en
estos últimos. Las mismas mediciones fueron repetidas tras esta primera
experiencia.

Tras este experimento, todos los datos relativos a las funciones
respiratorias experimentaron mejorías en el grupo experimental para el
entrenamiento de los músculos específicos de la respiración (P<0,05,
ANOVA factorial mixto) pero no en el grupo sometido al placebo. Durante
la amplificación del esfuerzo en el curso del ejercicio, el grupo
experimental no sintió más que una debilidad mínima durante el esfuerzo
sobre los músculos de la respiración (Borg CR10 ; 16± 4% y 18 ± 4%,
respectivamente, en relación a los datos de base, P<0.01). Tras la
experiencia, el grupo experimental recorrió las distancias reproducidas
por simulador, de 20 y 40 km, más rápidamente que el grupo sometido al
placebo (respectivamente 66± 30 y 115 ± 38 s ; P= 0.025 y 0.009). Esto
representa aumentos de 3.8 ± 1.7 y 4.6 ± 1.9 % para 20 y 40 km de
entrenamiento en resistencia. Las variaciones probables de un efecto
real de la experiencia en un individuo medio (es decir 95% de margen de
confianza) constituían aumentos de casi dos veces estas magnitudes (
respectivamente ?0.7 a ?6.9% y ?0.8 a ? 8.4 %, 20 y 40 km). Las
diferencias entre los grupos fueron más pronunciadas en las últimas
etapas de los períodos de test de ciclismo.
Estos resultados han sacado a la luz recientemente que un
entrenamiento específico de los músculos de la respiración atenúa las
reacciones fisiológicas y sensoriales ante un ejercicio de resistencia
máxima (Volianitis et al., publicado en la prensa). Además, este
estudio deja claro que tras un entrenamiento de los músculos de la
respiración, los ciclistas profesionales pueden alcanzar rendimientos
nada despreciables.
REFERENCIAS: - Boutellier U. Med. Sci. Sports Exerc. 30: 1169-1772, 1998.
- Jeukendrup AE, Saris WHM, Brouns F, y Kester AM, Med. Sci. Sports Exerc 28 : 266-270, 1996.
- Spengler CM, Roos M, Laube SM, y Boutellier U. Eur J Appl. Physiol 79 : 299-305, 1999.
- Volianitis S, McConnell AK, Koutedakis, Y, McNaughton L, Backx K, y Jones DA, Med. Sci. Sports Exerc, aparecido en la prensa.
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